Rosa (Montero), la niña que aprendió a escribir sin boli rojo

 

Llorar y reír con alguien crea vínculos intangibles. Pero, ¿y si esa cercanía se da solo en un sentido? A veces, cuando conoces a un escritor con quien has compartido tu mejor sillón, con quien has recuperado el sosiego después de un día tremendo rodeada de adolescentes, con quien has conversado, soñado y crecido, crees que es tu amigo, tu amiga. Y le hablas como si lo fuera, porque conoces una parte íntima de ella, aunque ella no sepa una palabra de ti. Y, a veces, hay suerte. Eso me ha pasado con Rosa Montero, con quien he tenido la fortuna de pasar unos días extraordinarios en el #12Siei, un evento singular.

Por eso, de lo que quería hablar es del bolígrafo rojo que nunca tuvo Rosa.

Rosa nos contó, en una excelente conferencia, que desde que se recuerda a sí misma su memoria está unida a sus relatos. Y a esos cuadernitos que llenaba con los cuentos de unas ratitas que hablaban y vivían emocionantes aventuras. Aventuras escritas por una niña de cinco años que desde su cama quería contar sus sueños, porque solo escribiéndolos podía pensarlos, podía vivirlos.

Relatos de una niñita escritora, relatos llenos de faltas de ortografía, relatos llenos de magia. Afortunadamente, nadie separó las sílabas que la pequeña apelotonaba en su ansia por contarnos todo, por contarse todo. Ni tachó aquella ‘h’ que puso a la palabra alas para que pareciera que volaban más. Ni marcó las tildes porque su relato ya tenía ritmo. No. Nadie manchó sus escritos. Y así permanecen hoy sus pequeñas libretas, sin marcas censuradoras.

Cuando un niño empieza a caminar, lo hace con las piernas abiertas para tener más espacio y mejor equilibrio, da sus primeros pasos con algo en la mano que le dé seguridad… y cae mil veces, y se levanta con la alegría que producen los logros. ¡Camina derecha niña! ¡Así no se anda! ¡Un pie detrás de otro! ¿Verdad que nos parecería abominable? ¿Quién, en su sano juicio, frenaría su camino alegre?

Y, sin embargo, ¿cuántas veces marcamos en boli rojo las palabras atropelladas y maravillosas de los más pequeños? Escribir es un proceso complejo que dura toda la vida. La investigación educativa lo ha repetido hasta la saciedad pero, en demasiadas ocasiones, seguimos utilizando bolígrafos rojos.

Naturalmente no quiero decir con ello que no haya que ayudar a los niños a utilizar la lengua para interactuar adecuadamente en los distintos ámbitos de la actividad social. Pero no con boli rojo.

Así que quiero dar las gracias a la madre de Rosa Montero, y a todos los maestros que ayudan a crecer a los niños sin boli rojo. Porque hoy, sin sus libros, nuestro aire sería menos respirable. Un mundo sin libros es un mundo sin atmósfera.

Para saber más

 Sobre Rosa Montero http://www.rosamontero.es/

Sobre cómo se aprende y se enseña a leer y a escribir

  • Ferreiro, E. y Teberosky, A. (1979) Los sistemas de escritura en el desarrollo del niño. México: Siglo XXI.
  • Fons Esteve, M. (2004) Leer y escribir para vivir. Alfabetización inicial y uso real de la lengua escrita en la escuela. Barcelona: Graó.
  • Garton,A.; Pratt,G. (1991) Aprendizaje y proceso de alfabetización. Barcelona: Paidós.Temas de educación.
  • Maruny, L.; Ministral, M.; Miralles, M. (1997): Escribir y leer. Madrid. Ministerio de Educación y Ciencia / Edelvives.
  • Jolibert, J. et al (1995) Formar niños lectores de textos. Santiago de Chile: Dolmen.
  • Jolibert, J. et al (1995) Formar niños productores de textos. Santiago de Chile: Dolmen.
  • Nemirovsky, M. (2004) Escribimos en el aula, según en qué aula. Y coordinadora del número monográfico “Enseñar a leer, sí ¿pero cómo?”. Aula de infantil, nº 18.
  • y Pérez Esteve, P. ‘Pistas para la evaluación: Evaluar la lectura para crecer leyendo’. En Aula de Infantil, n 67. Barcelona. Graó.
  • Kaufman, A. (2006) la enseñanza de la lectura en distintos momentos de la escolaridad. http://www.waece.org/cd_morelia2006/ponencias/kaufman.htm Consultado el 23 de abril de 2007.
  • Pérez Esteve, P. y Zayas, F. (2007). Competencia en comunicación lingüística. Madrid. Alianza Editorial.
  • Solé, I. (1992). Estrategias de lectura. Barcelona: Graó / ICE Universidad de Barcelona.
  • Tolchinsky, Liliana y Simó, Rosa (2001). Escribir y leer a través del curriculum.. Barcelona: Universidad de Barcelona.
  • Teberosky, Ana (1989). Los conocimientos previos del niño sobre el lenguaje escrito y su incorporación al aprendizaje escolar del ciclo inicial. En Revista de educación 288, págs. 161-185.

 Algunas prácticas maravillosas

http://cuentosdebrujasyotraszarandajas.blogspot.com/

http://aprenderhablando.blogspot.com/

Vídeos

Encuentro con Emilia Ferreiro en https://leer.es/mediateca

Entrevista a Myriam Nemirovsky.

Reflexiones de Montserrat Fons.

 

 

 

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